Interior de Senegal
El interior de Senegal revela paisajes de sabana dorada donde baobabs centenarios custodian secretos ancestrales. Esta región alejada de las costas ofrece inmersión profunda en la vida rural y tradiciones milenarias, permitiendo comprender la diversidad cultural del país.
Touba, ciudad santa del mouridismo, impresiona con su Gran Mezquita y peregrinaciones masivas que transforman la ciudad durante el Magal. Kaolack se presenta como encrucijada comercial famosa por su mercado de maní y artesanía en cuero. Tambacounda sirve como puerta de entrada a parques nacionales donde prospera fauna salvaje africana.
Kédougou, en el sureste montañoso, ofrece cascadas espectaculares y pueblos tradicionales. El País Bassari, Patrimonio Mundial, fascina con sus paisajes montañosos y comunidades que mantienen rituales iniciáticos ancestrales, arquitectura tradicional y terrazas de cultivo que modelan las colinas.
La arquitectura de tierra caracteriza aldeas que surgen orgánicamente del paisaje. Ceremonias animistas coexisten con prácticas islámicas en sincretismo único. Recorrer el interior significa experimentar la hospitalidad teranga, compartir té ataya y presenciar ritmos de vida sincronizados con ciclos naturales.


