Abéné: festival de percusión y playas tranquilas
A pocos kilómetros al norte de Kafountine se encuentra Abéné, un pequeño pueblo costero que se ha convertido en punto de encuentro de viajeros en busca de tranquilidad, buena música y playas desiertas. Su festival de djembé atrae cada año a percusionistas de todo el mundo.

Descubre qué ver en Abéné (Senegal)
La playa de Abéné es una de las más bonitas de Casamance. Arena blanca, cocoteros, aguas cálidas y apenas nadie más. Es perfecta para nadar, tomar el sol o simplemente pasear durante kilómetros. El atardecer, con el sol hundiéndose en el Atlántico, es especialmente bello.
El pueblo conserva una atmósfera relajada y acogedora. Las casas tradicionales diola, los caminos de arena, la gente amable… Todo invita a quedarse. Hay una pequeña comunidad de expatriados que han elegido este rincón para vivir, añadiendo un toque cosmopolita.
El gran árbol sagrado de Abéné (Abéné Bantanworo) es un lugar importante para la comunidad local. Este enorme fromager es venerado y centro de ceremonias tradicionales. Tu guía puede explicarte su significado espiritual.
Abéné es famoso por su Festivalo, un festival de percusión y danza que se celebra cada año entre finales de diciembre y principios de enero. Músicos y bailarines de toda África Occidental se dan cita en el pueblo para una semana de conciertos, talleres y celebraciones. Es una oportunidad única para sumergirte en la música tradicional.
Durante todo el año hay escuelas de djembé que ofrecen clases para todos los niveles. Aprender a tocar este tambor tradicional es una experiencia muy recomendable. También puedes asistir a ensayos y conciertos informales.
El alojamiento en Abéné se basa en campamentos y pequeños hoteles gestionados tanto por locales como por extranjeros establecidos en el pueblo. Son sencillos pero tienen todo lo necesario. La comida es casera y deliciosa, con pescado fresco como protagonista.
Desde Abéné puedes explorar la zona en bicicleta, organizar excursiones en piragua o simplemente descansar en la playa. Kafountine está a 9 kilómetros y es fácil ir en taxi o moto.
Abéné es paz de un pequeño pueblo senegalés. Un destino para quienes buscan naturaleza, música y el ritmo pausado de la vida africana lejos de todo.


