Isla de Gorée: la Casa de los Esclavos y su historia
A solo veinte minutos en ferry desde el puerto de Dakar se encuentra un lugar que cambió la historia de la humanidad. La Isla de Gorée, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1978, fue uno de los principales centros del comercio de esclavos durante cuatro siglos.

Descubre qué ver en la Isla de Gorée (Dakar)
La Casa de los Esclavos es el símbolo más conmovedor de la isla. Este edificio de color terracota, reconvertido en museo, muestra las terribles condiciones en las que vivían los africanos antes de ser enviados a América. La famosa Puerta de No Retorno, que da directamente al océano, emociona hasta las lágrimas. Se estima que más de 30.000 personas atravesaron este umbral sin posibilidad de volver.
Más allá de su trágica historia, Gorée cautiva por su belleza serena. Las calles empedradas, las casas coloniales pintadas en tonos pastel y la ausencia de coches crean una atmósfera de paz que contrasta con el bullicio de Dakar. Es el lugar perfecto para pasear sin rumbo y dejarse llevar.
La isla alberga una vibrante comunidad artística. Galerías y talleres se suceden por las calles, donde pintores y escultores exhiben sus obras. Muchos artistas de toda África vienen aquí a crear, convirtiendo Gorée en un centro cultural de primer orden.
El Museo Histórico, ubicado en el antiguo Fuerte d’Estrées, ofrece una visión completa de la historia de Senegal desde la prehistoria hasta la independencia. El Museo de la Mujer celebra el papel femenino en la sociedad senegalesa.
Te recomendamos encarecidamente pasar al menos una noche en la isla. Cuando el último ferry del día zarpa llevándose a los turistas, Gorée se transforma en un remanso de tranquilidad absoluta. Hay varios alojamientos con encanto que te permitirán disfrutar de esta magia.
El ferry sale varias veces al día desde el puerto de Dakar y cuesta 5.200 CFA ida y vuelta para extranjeros. Lleva protección solar y agua, ya que la isla tiene poca sombra. Respeta el significado histórico del lugar y pide permiso antes de fotografiar a los residentes.
Gorée es un lugar de memoria necesario, un recordatorio de una de las mayores tragedias de la historia humana. Visitarla es rendir homenaje a millones de personas que sufrieron y una oportunidad para reflexionar sobre nuestro pasado común.







